Jueves, 15 de junio de 2006
En el marco laboral, es importante hacer una distribución correcta del tiempo, es decir, tener en cuenta que existen determinadas horas, generalmente al inicio de la jornada, en las que la concentración es mucho mayor. A partir de ahí, se admite una planificación de las tareas de manera que las más monótonas o complicadas se realicen en ese horario. También es importante recordar que la concentración en el trabajo es mayor cuanto mayor es la implicación de la persona en la toma de decisiones, puesto que se siente valorado en la empresa, toma conciencia de la trascendencia de sus decisiones y les presta más atención.
Cuando la concentración se pierde debido al cansancio, unos sencillos ejercicios de respiración pueden ayudar a recuperarla en la medida en que permiten evadirse por unos minutos de las tareas y hacer una pequeña pausa. Un ejercicio que ayuda es hacer un descanso cuando detectamos que nuestro nivel de concentración baja. Entonces, debemos centrar la mente en la respiración. Intentar visualizar cómo entra el aire en los pulmones y cómo estos se vacían. Este pequeño ejercicio, además de oxigenarnos, nos ayuda a hacer una respiración mucho más lenta, permite que la mente descanse y supone que, al retomar la actividad, se haga con más entusiasmo y más ganas.
Por: Bernardo Garcia | Trabajo | Comentarios (0) | Referencias (0)
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